Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de septiembre de 2011

Para siempre

Para siempre
soñar contigo un domingo,
tomarte de la mano,
lamer todo tu nombre,
y todo tu cuerpo,
y toda tu soledad.

jueves, 7 de abril de 2011

De tu mediocre aprendiz:


Lo se por fin: suerte de mi vida.
Por fin me acuerdo: guardián de mi memoria.

A mis treinta y ocho - James Selva -, a mis ocho y treinta:
Tanto amor, tanto encanto y tanta risa.

Cada día me das un año y cada noche un siglo de alma, aventuras, alegrías, novedades, boca a boca, de bastar con ser y de aprender a admirar tu sentido de la vida: “El Arte Cotidiano de Vivir”.
Defino: dulce, tolerante y comprensiva caminas, sin rodeos, tu concelebrada geometría.
Me asciendes con las manos a la Luna. Plantando un jardín me besas las mañanas de notas de amor. Para el mediodía me preparas tus alas y - no contenta- para cenar: civilizadas mezclas de canciones que no se pueden aprender…………. nacidas en ti.
Viertes en mi, como en un vaso de agua, tu cabeza cariñosa cada noche. Te desabotonas el corazón y me lo entregas abierto y despejado y desanudándote el mismo sol te me desnudas.

Lo se por fin:
Ya me acuerdo:
….no me desames.

Eres mi pueblo y mi camino.

Mi mujer concreta.

No me desames.



Manolo Mantero

martes, 5 de febrero de 2008

ALABANZA DE LA NOCHE


La luz los separaba.
No podían acomodar sus ojos
al dolor que la mañana
derramaba en su mundo,
en el tierno desorden de sus cosas.

El día le dictaba a la indolencia
normas de claridad,
difíciles caminos bajo el sol.

Malgastaban su tiempo en trabajos extraños,
en tareas que les eran ajenas y que las horas
dejaban en sus manos de repente.

Y transcurrían siglos de silencio,
inacabables épocas de sed,
grandes espacios de flores muertas,
pero al fin la triste respiración
de la ciudad cansada
les decía que comenzaba a regresar el atardecer.

Posaban la mirada en las lejanas cumbres.
Presentían que en el rumor oscuro de sus árboles
ya estarían las aves buscando su cobijo,
su humilde refugio de verdor apagado.

Entonces olvidaban la larga separación,
rompían las ataduras de la luz
y se encontraban de nuevo en el límite exacto de la sombra.

Porque la noche los unía,
los empujaba suavemente
al lecho en que los cuerpos
celebran los ritos de la inmediatez,
al reino de la inocencia y de lo verdadero.

Eloy Sánchez Rosillo


miércoles, 21 de noviembre de 2007

Poldark


Parece que fue ayer que te olvidaste de tus horas.
Y como no te cabía en la bolsa ni un lamento más,
con la certeza de que todo amanece
te echaste a la espalda el tiempo de desear.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Recuerdo de Birmania


Te amo por cejas, por cabello,
te dabato en corredores blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz.
Te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz.
Voy poniéndote en el pelo cenizas de relámapago y cintas que dormían en la lluvia.
No quiero que tengas una forma,
que seas precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones cuando se disuelven en el azúcar de la fébula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada, encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo.
Pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese pelo lacio, esa sonrisa.
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino es también la luna y el espejo, busco esa línea que hace temblar a un hombre en una galería de museo.
Además te quiero, y hace tiempo y frío.


Julio Cortázar

lunes, 5 de noviembre de 2007

GRIETAS


La verdad es que
grietas
no faltan
así al pasar recuerdo
las que separan a zurdos y diestros
a pequineses y moscovitas
a présbites y miopes
a gendarmes y prostitutas
a optimistas y abstemios
a sacerdotes y aduaneros
a exorcistas y maricones
a baratos e insobornables
a hijos pródigos y detectives
a borges y sábato
a mayúsculas y minúsculas
a pirotécnicos y bomberos
a mujeres y feministas
a aquarianos y taurinos
a profilácticos y revolucionarios
a vírgenes e impotentes
a agnósticos y monaguillos
a inmortales y suicidas
a franceses y no franceses

a corto o a larguísimo plazo
todas son sin embargo
remediables


hay una sola grieta
decididamente profunda
y es la que media entre la maravilla del hombre
y los desmaravilladores

aún es posible saltar de uno a otro borde
pero cuidado
aquí estamos todos
ustedes y nosotros
para ahondarla

señoras y señores
a elegir
de qué lado
ponen el pie.


MARIO BENEDETTI

miércoles, 24 de octubre de 2007

La inmortalidad


... Y de pronto en el bosque se encendieron los árboles
de las miradas insistentes,
el mar tuvo labios de arena
igual que las palabras dichas en un rincón,
el viento abrió sus manos
y los hoteles sus habitaciones.
Parecía la tierra más desnuda
porque la noche fue como el vacío
un resplandor oscuro en medio de la luz.
Entonces comprendí que la inmortalidad
puede cobrarse por adelantado.
Una inmortalidad que no reside
en plazas con estatua
en nubes religiosas
o en la plastificada vanidad literaria,
llena de halagos homicidas
y murmullos de cóctel.
Es otra mi razón.
Que no me lea
quien no haya nunca visto conmoverse la tierra
en medio de un abrazo.
Me basta con la vida para justificarme.
Y cuando me convoquen a declarar mis actos
aunque sólo me escuche una silla vacía
será firme mi voz.
No por lo que la muerte me prometa
sino por todo aquello que no podrá quitarme.
l.g.m

martes, 9 de octubre de 2007

Poema para otoño


...Y el olvido nos ganó la vida,

y la vida se fue quedando con nuestros sueños,

y nuestros sueños se llenaron de vacíos,

y los vacíos se completaron con

espectros...

...mientras la playa ataviada de soles de otoño

se fue cambiando en ausencias...

..y las ausencias tomaron fuerza

hasta acabar por completar nuestras

ilusiones...

...y así, somos dos fantasmas que se enfrentan al infame destino del adiós...

...aún con el amor intacto... pero olvidado...

viernes, 27 de julio de 2007

Paulo Freire


Paulo Freire nació en Recife y trabajó entre pobres que no sabían leer ni escribir.
Tras el golpe militar de 1964 abandonó Brasil para seguir educando a niños y mayores en otros países.
Ahora, entre los niños de las escuelas de Nicaragua, releo esta poesía que le dedicó Sabas Parra.



De Recife nos llegó una brisita
platicando suave de educación...
Por aquel tiempo soñábamos mundos nuevos.
Sures existiendo en libertad y nortes justos.
Maíz sabroso, cuajada y gallopinto suficiente.
Leche para los tiernos y algún oloroso banano.
Frescos de mango y café caliente para todos...
Soñábamos maestros raíces fieles del pueblo
y chavalos recitando la memoria del tiempo
en lindas escuelitas pintadas de rojo y negro.
Soñábamos Centros de Salud con su farmacia,
capacitación sanitaria en cada cuadra y lugar
y en cada verde y lejano rincón de la montaña.
Soñábamos cooperativas creando y socializando
los granos básicos, los quehaceres y el futuro
y mejorando la producción y la esperanza.
Soñábamos sures insumisos de hombres nuevos
que amasen siempre con pasión y con respeto
regalando ternura a la mujer de sus sueños.
Soñábamos un mañana sin comercio injusto,
sin deudas eternas, sin explotados ni oprimidos.
mundo donde la solidaridad vistiese de fiesta
a las gentes y convidase a sonreir al firmamento.
En eso andábamos nosotros
cuando cálida y sin apenas anunciarse
de Recife nos llegó una brisita
platicando suave de educación...
¿Qué cosa es la educación hermana? Preguntamos...
Y la brisita, con trazo firme, escribió en el pizarrón:
La educación es una herramienta
para practicar la libertad,
para cultivar la esperanza,
para desocultar la realidad
para leer el mundo y la vida,
para recuperar la Palabra,
para hacernos personas críticas
y transformar la sociedad.
La educación -siguió anunciando-
es concientización y amor,
es acción y reflexión,
es autonomía y creación,
es diálogo y liberación.
Como bien dicen ustedes
los nicas de corazón:
¡EDUCACIÓN ES REVOLUCIÓN!
De Recife nos llegó una brisita
platicando suave de educación...
De Recife nos llegó una brisita triste,
tristísima, con su definitivo adios...
Sebas Parra, junio de 1997

miércoles, 20 de junio de 2007

Al perderte yo a ti...



Al perderte yo a ti, tú y yo hemos perdido. Yo porque tú eras lo que yo más amaba y tú porque yo era la que te amaba más. Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo, porque yo podré amar a otros como te amaba a ti, pero a ti nunca te amarán como te amaba yo.

Ernesto Cardenal,
poeta Nicaragüense.


Le recité estos versos a mi amigo Gabi hace poco y me dijo:

“¿Cómo se atreve a opinar sobre el amor un tipo que era cura?”

Ernesto Cardenal ingresó en el Monasterio de Nuestra Señora de Gethsemani en 1957, a los 32 años.

Entonces ya había vivido muchas y muy intensas historias de amor que inspiraron los bellos poemas que mis padres se recitaron al conocerse. Entonces ya era un comprometido militante político que luchaba contra la dictadura de Somoza. Entonces ya había vivido en Méjico y Nueva York y había viajado por Europa.

No importa a qué nos dediquemos. El derecho a hablar de amor, de paz, de belleza, está inscrito mucho más adentro y más profundo que una profesión.

Una vez más el hábito no hace al monje.

martes, 5 de junio de 2007

Como el niño...


Como el niño
que descubre,
de pronto,
que se equivocó de mano.
Así estoy yo.
Perdida
en la repentina ausencia
de tu nombre.


Anay Sala Suberviola