miércoles, 26 de noviembre de 2008

Scotch Brite


Fue llegar de la nieve de Viena, la introspección, lo energético y la mirada al interior y aterrizar de golpe en el calor de un conciertazo y en los cubatas.
Pues claro que voy a acabar fatal…

Franz Ferdinand son taaaaaaaaaaan elegantes, Alex Capranos tiene un vozarrón y en conjunto son guitarras y rock cañero sobrio, sin dulzuras poppies.
El concierto abrió con el BIte hard y fue siempre a más pero la apoteosis llegó con el Take me Out.
Franz Ferdinand son infalibles y yo no quiero ni ver las fotos que me hizo mi compi con el móvil.

Gracias primo por colarme siempre en los conciertos a mí y a mis amigos; gracias primo, sobre todo, por la barra libre.

Esta noche lavo ropa rápido y deshago y hago la maleta cual Penélope del Raval, el miércoles por la mañana me voy de feria y volveré la semana próxima.
Cuidaos, yo estaré viviendo del cuento.

Adéu!

lunes, 24 de noviembre de 2008

LA SANGRE DE MIS VIENAS IV

A las 8 de la mañana nos encontramos para desayunar en el Breakfast club. Como siempre comida como para atletas olímpicos y como siempre también un sitio muy chulo con camareros guapos y profesionales.
Y de allí… bueno… a una sesión de terapia energética. Muy complicado de explicar. De todas formas a nadie le extrañará, conociéndome, que yo haga una cosa rara más…

Después de tres horas de respiraciones, calores extraños, preguntas complicadas y respuestas crípticas les dije a mis amigos… ¿Vamos a tomar unos vinos?

Por la calle y bajo el azote siberiano del viento y la nieve todos callábamos, algunos asimilando y yo más bien debatiéndome entre la aceptación y la duda…
“¿Será una tomadura de pelo?”
Finalmente concluí que lo importante es que sirva, eso es lo que lo hace real. Hay gente que habla con un cura y encuentra la fuerza para solucionar sus problemas, ¿por qué no habría de irme bien a mí una gorda con el pelo lila y voz de pito?

Todo se aposentó con unos blancos de Grüner Weltliner y un filete de ciervo.

Una nueva conversación entre amigas llena de consejos, mimos y promesas. Muerta de la vergüenza de los regalos tontos que había llevado dejé ahí mi ropa, mi bolso e incluso mi pijama como recuerdo algo más íntimo, combustible para el próximo tramo de historia separadas. Metí mis libros nuevos en la maleta y el monedero etc. en una bolsa de plástico.

Me voy al aeropuerto, tengo que ir a Munich y morirme ahí de asco no sé cuántas horas… Pero está bien, cuando llegue a casa todas las ideas que me han bombardeado como la nieve en la cara irán tomando forma y puede que por la noche se hayan convertido en decisiones.
Espero que no se derritan en el concierto de Franz Ferdinand.

domingo, 23 de noviembre de 2008

LA SANGRE DE MIS VIENAS III

Mañana helada, no tengo valor para salir a correr en la ventisca así que hago unos ejercicios en la habitación y me doy una duchita antes de cubrirme con toda la ropa que he traído.

Fuimos a desayunar al Deli, en el Naschmarkt que es el mercado de alimentos más famoso de Viena, donde la fruta y la verdura es preciosa y no sabe a nada. Ahí compré sésamo negro para las ensaladas, té y caprichos de esos pocos que aún no encuentras en el rincón del Gourmet del Corte Inglés.

El Deli es genial, con Dj en vivo desde las 9 de la mañana y unos desayunos tan grandes que tienes que arrastrar una mesa hasta juntarla con la tuya para que todo lo que te traen pueda caber.


La nieve fue inclemente y no pude pasear tanto como hubiera querido. El tiempo dio más para ir a comprar libros y parar cada poco en un bar donde tomar Punch, que es ron con vino y naranja calentito. Suena a guarrada, pero a dos bajo cero entra de lujo.

Uno de los bares que no conocía era el Café Lutz en la Mariahilferstrasse, una especie de Paseo de Gracia... Ahí empezamos con un vino, luego otro, luego la cena con más vino porqueparaquévamosacambiarahoraconlaquestácayendo y luego mojitos, varios...

Por cierto, el vino delicioso, aunque un poco caro. Austria es una desconocida en vinos pero Blaufränkisch es una uva que da mucho juego...

Al final de la noche, de hablar más y más, de pasar de la risa al encontronazo y luego a la lagrimita decidimos rescatar el coche de debajo de una montaña de nieve y volver a casa porque al día siguiente había que madrugar...

sábado, 22 de noviembre de 2008

LA SANGRE DE MIS VIENAS II

Al llegar, después de un trayecto absurdo parando 4 horas en Frankfurt, me esperaban en el aeropuerto Christa y Jana.
Jana era una niña que llevaba leotardos rosas la primera vez que yo llegué a Viena. Ahora es más alta que yo, tiene dos apartamentos y trabaja como modelo.
Cuando la vi tan mayor y tan guapa supuse que yo debía ser ya una anciana. No hace falta que os diga dónde pensé meterme las libretitas de Jordi Labanda que le había comprado en el aeropuerto pensando que aun llevaría aquellos leotardos rosas.

El clima que me recibió era tan apacible como yo recordaba.

Nos encerramos en un bar a contarnos todo y beber mojitos que en alemán se pronuncia mohitos.
Jana recuerda perfectamente los cinco años que fue alumna mía de piano y español. Recuerda mi ropa, mi olor, a mis amigos de ahí y todo lo que vivimos juntas.
Me pareció al escucharla que me veía a mí misma a su edad.

Pasé por mi universidad, por el café Stein donde entonces me sentaba a escribir y a leer y a hablar de libros con Cory.
Pasé por la Opera y por el submundo del Danubio y los bares de sus catacumbas.

Cuando me llevaron al apartamento de Jana se despidieron de mí en la puerta y yo subí sola.
El piso estaba amueblado enteramente con cositas de Ikea, la calefacción estaba muy alta y a través de la ventana se veía caer los gruesos copos de nieve. Dejé mi maletita y me fijé en los marcos que había en paredes y estantes: por todas partes había fotos mías, de entonces, de hace mil años.
Y me di cuenta de que esos años habían sido muy importantes para las dos.

viernes, 21 de noviembre de 2008

LA SANGRE DE MIS VIENAS I



Hace mil años me dieron una beca para estudiar en Austria. Para mí esa fue la excusa para escapar de una familia que me asfixiaba así que, aunque la beca era para un semestre, supe desde el principio que nunca volvería a casa.

Viena es mi triángulo de las Bermudas: a pesar de la nieve, del dialecto, del sol desahuciado meses y meses; yo mestiza, yo mediterránea llegué y quedé atrapada durante años.

Allí conocí a un escritor californiano atormentado, a una madre y una hija con una historia de aristas imposibles, a tres amigas para siempre, a un suizo que hizo heridas de las que aún veo las cicatrices y a más gente que formó la extraña constelación que aún hoy veo de noche en el cielo cuando miro las estrellas.

Sé, como todo el mundo, que los problemas se los lleva uno a cuestas pero hoy, vuelvo a Viena, a helarme el culo mientras busco respuestas otra vez, o a esconderme o a yo que sé qué.

Bueno, os voy contando...

jueves, 20 de noviembre de 2008

7:00 AM



Km 1 Los bomberos: Hoy me pondré el jersey nuevo de los dibujitos de Space Invaders, qué mono es…
Km 2 Los mástiles del puerto: Con el dinero de la traducción de Borges debería comprarme unas zapatillas de correr nuevas, la cámara de aire de estas ya sólo es un suspiro… ay no, que le debo pasta a Adriana. Mierda
Km 3 Paseo Borbón: Putos adoquines, un día me mataré aquí.
Km 4 Playa de San Sebastián: Supongo que yo no valgo para ser novia de nadie.
Km 5 Pez de Frank Gehry: Hola pez! Media vuelta, qué hambre, jo…
Km 6 Playa de San Sebastián: Pero no es cierto que no tenga corazón. Sí bueno, rarita soy. Ufff, qué temazo! Y lo bueno que está Brandon Flowers? Será Gay? Sí, no? Ahora todos son gays...
Km 7 Paseo Borbón: ¿Qué miras imbécil? Sí, llevo mallas, con qué quieres que corra, con traje de sardanas????
Km 8 Los mástiles del puerto: Tengo que cambiar de trabajo o matar a esas dos cerdas o… no sé. Me estoy volviendo loca ahí, pero… ¿y si voy a otro sitio y me ocurre lo mismo? ¿Y si es todo culpa mía? ¿Y si soy un fraude?
Km 9 Los bomberos: Me voy a comer un panini de queso, jamón y cebolla. No, me voy a comer dos. Mientras, haré la maleta.
Casita: No quiero ir a trabajar, no quiero ir a trabajar, no quiero ir a trabajar...

miércoles, 19 de noviembre de 2008

De madrugones, tréboles, travestis y pinot noir.



Ayer a las 7 de la mañana salté de la cama, mallas de lycra, iPod, Nikeplus y a la calle.
Cuesta, no voy a negarlo, pero a esa hora el puerto de Barcelona está precioso, no hay gente y apenas respiras humo de coches. No estás cansada y tienes todo el día por delante para intentar hacer las cosas bien, no hay nada que corregir aún, sólo planificar con todas las oportunidades en tu mano.
En casa ducha, huevos revueltos con tomate y quesito el caserío; zumo de naranja y vestido nuevo.

Trabajo…

Por la tarde partida de bridge. Bueno, sé que jamás aprenderé a jugar a esa paranoia demencial de mil reglas y excepciones pero seguiré intentándolo un tiempo.

De allí taxi y al teatro, a la Sala Villarroel.
Jo sóc la meva dona, con Joel Joan solito durante toda la obra encarnando a un travesti durante la IIGM.
Joel Joan es odiado por muchos debido a su más o menos autoproclamanción como referente intelectual nacionalista, yo fui a ver al actor.
Y de allí…

Al paraíso del vino!!!
Fue mi primera vez en Monvínic y… con lo que yo hablo me quedé sin palabras.

Weingut FRITZ HAAG
Juffer-Sonnenuhr Riesling Spätlese, 2001
(Mosel-Saar-Ruwer, Alemania) Riesling

Weingut WITTMANN
Westhofen. Riesling S, 2007
(Rheinhessen, Alemania) Riesling

Domaine LORENZON
AOC Mercurey Premier Cru. Champs Martin Carline, 2006
(Bourgogne, Francia) Pinot Noir

VILLA MARIA Estate
Marlborough. Pinot Noir Reserve, 2001.
(South Island, Nueva Zelanda) Pinot Noir


Epatante…

Ya en casa, un poquito de piano, una taza de leche caliente con nestquick y una lagrimita que se escapó, la muy cabrona.

Uhmmm, me voy de viaje.