Finalmente fui a ver Batman, con Ricard.Siempre le hago acompañarme a ver películas de superhéroes, voy con Ricard porque es la persona más racional que conozco: si él no me frenara y apaciguara mis ansias de superheroicidad, yo iría a trabajar con capa y antifaz.
Ricard es el buen juicio, el abogado del diablo, el equilibrio, el tono pausado, el sentido común, mis pies en el suelo.
Tengo amigos que actúan de la misma forma pero en el lado contrario, que le añaden locura a la parte más rutinaria de mi vida, que pintan de colores los lunes. Amigos que han contribuido a que a estas alturas yo no tenga dos críos rubitos, un Touareg y le ponga cuernos a mi marido con mi profesor de Pilates.
Batman el caballero oscuro habla del bien y del mal. Del equilibrio.
Qué bueno tener a mis amigos para que me mantengan en el punto justo y no ser demasiado mala... ni demasiado buena.
“Soy como un perro que corre detrás de un coche, si le alcanzara, no sabría qué hacer”
Heath Ledger, The Jocker.
